Deseo compartir con ustedes una oración que me envió mi amiga, Susana Vera Montes, residente de la ciudad de Córdova, Argentina. Le agregue algunas oraciones para también agradecerles a los amigos que leen mi blogs. Gracias a todos!
Señor Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al acabar un día más quiero decirte GRACIAS por todo aquello que recibí de ti. Gracias por la vida y el amor, por las flores, por el aire y por el sol, por la alegría y el dolor, por lo que fue posible y por lo que no fue.
Te ofrezco todo lo que hice, el trabajo que pude realizar, las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.
Te presento a mi familia, mis hijos, los amigos de siempre, las amistades nuevas, entre ellos los oyentes de Radio María, y los lectores de este Blogs, los que están cerca de mí, los que pude ayudar y aquellos con quien compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Más también Señor, hoy te quiero pedir perdón. Perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra dura e inútil y por el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho, perdón por vivir sin entusiasmo. También por la oración que poco a poco fui aplazando y que ahora vengo a presentarte por todos mis olvidos, descuidos silencios, nuevamente te pido perdón.
Que los próximos días sean siempre bendecidos. Detengo mi vida delante del calendario y te presento mis días que únicamente tu sabes si llegare a vivirlos.
Hoy te pido para mí, mis parientes y amigos, la paz y la alegría, la fortaleza y la prudencia, la lucidez y la sabiduría. Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de compasión y paz.
Cierra mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas y egoístas o que lastimen. Que tu espíritu sea repleto únicamente de tu gracias y bendiciones para que las derrame por donde quiera que pase.
Señor a mis amigos que me escuchan por Radio María en el programa Nutrición con Lesbia y a los que leen estas letras, llénalos de tu bendición, sabiduría, paz y amor y que esta amistad dure para siempre en nuestros corazones. Lléname también de bondad y alegría para que todas las personas que yo encuentre en mi camino puedan descubrir en mí un poquito de ti.
Danos siempre días felices y enséñanos a repartir felicidad.
Amen!